La causa de los antojos
Las tentaciones alimenticias podrían ser desencadenadas por las bacterias que habitan en los intestinos. Así lo determinaron profesionales del Centro de investigaciones Nestlé, de Suiza, considerado el de mayor jerarquía del mundo en el estudio de alimentos y nutrición.Estudiaron el metabolismo de once hombres que comieron chocolate y otros once que no tenían predilección por este dulce (tardaron un año en hallarlos), y descubrieron que había una diferencia en sustancias entre quienes habían consumido y quienes no lo habían hecho.
“Los niveles de sustancias específicas que eran diferentes en los dos grupos estarían relacionados con las diversas bacterias”, informó Sunil Kochhar, director del informe.
Conocer la flora bacteriana, parece ser vital para adelgazar, ya que conociendo la colonia de microbios que predisponen a la tentación de comer un alimento en lugar de otro, se podría prevenir la obesidad, entre otras enfermedades.
La idea de la investigación es demostrar que la dieta alimentaria que se siga lleva consigo una marca metabólica.Este descubrimiento ayudará a crear regímenes dietéticos nuevos ya que se puede influir en la microflora y así diseñar un régimen nutritivo que la podría “engañar” aportando más o menos energía.
Si siente una debilidad constante por el chocolate, debe añadir fibra y agua a la dieta ya que se logra con ellas una sensación de saciedad.
Algunos datos sobre la flora microbiana intestinal
- Más de 500 especies fueron encontradas en la flora oral (una boca puede tener 25 especies diferentes).
- Un mililitro de saliva puede contener hasta 40 millones de células bacterianas.
- Es normal tener 108 células bacterianas por mililitro en el ciego (la parte inicial del colon) y muchas de estas especies son diferentes a las que se encuentran en la boca.
- Ayudan a digerir los alimentos y producen vitaminas que el cuerpo no puede fabricar.
- Protegen de enfermedades.
- El exceso de bacterias produce un desequilibrio en el cuerpo pudiendo provocar una enfermedad y determinados microbios predisponen a los hábitos alimentarios.







