Intolerancia versus alergia alimenticia
La intolerancia alimentaria es muy diferente a las alergias alimenticias, pero ambas están relacionadas a la salud gastrointestinal.
A diferencia de las alergias, la intolerancia es cuando el cuerpo puede ingerir pequeñas cantidades de un alimento aunque pueden causar una pequeña reacción. Por ejemplo, la intolerancia a la lactosa implica que el consumo de lácteos el cuerpo no los recibe del todo bien, pero existen enzimas de lactasa que pueden tomarse con fines de prevenir daños y ayudar a la digestión de la misma lactasa. En pocas palabras, causa efectos adversos, pero no tan graves como es en las alergias que pueden generar desde comezón hasta ahogamiento.
Dentro de las causas de la intolerancia se encuentran:
- Ausencia de la enzima para la digestión de un alimento - el tema de la lactosa es un claro ejemplo. Se refiere a que el cuerpo no puede absorberlo y es por eso que lo rechaza.
- Síndrome de colon irritable - este es otro padecimiento totalmente diferente, pero es una afección que causa calambres, estreñimiento y diarrea.
- Sensibilidad a aditivos - ejemplo, los alimentos enlatados como es el atún, el vino, o el ingrediente que ayuda a conservar los frutos rojos pueden caer mal, en especial para las personas que sufren asma.
Dentro de los alimentos más comunes que entran a la intolerancia, además de la leche y los frutos rojos, son: huevo, pescado, marisco, soja, gluten, harinas y levadura.
Y, algunos de los síntomas que demuestran la intolerancia a estos alimentos son:
- Diarrea.
- Náuseas.
- Dolor o inflamación abdominal.
- Dolor de cabeza.
- Dificultad para tragar el propio alimento.
- Fatiga.
- Acné, entre otros problemas de la piel.
Si notas al menos dos o más de estos síntomas, acude con un médico para revisión y que pueda apoyarte con el mejor tratamiento posible.
Referencias:
- James, T.C. (2024). Alergia frente a los alimentos frente a la intolerancia alimentaria: ¿cuál es la diferencia? Mayo Clinic.
- Cañete, A. (2012). Intolerancia alimentaria. TopDoctors España.
Recuerde no automedicarse y consultar a su médico