¿Te dan miedo las vacunas? Puedes tener tripanofobia
Las vacunas pueden generar miedo o ansiedad, pues el pensar en el uso de agujas no es fácil para cualquiera. Pero primero, ¿qué es la tripanofobia?.
Para empezar, las fobias son miedos intensos y progresivos hacia un animal, situación, u objeto. Aunque no es normal, es probable, e incluso 10% de la población padece una fobia.
En el caso de la tripanofobia, es este miedo intenso a las agujas, que aunque no es la aguja como tal la que genera el conflicto, sino el pensar en que haya sangre, alguna herida, o incluso el miedo al propio dolor. Puede ser tan incapacitante, que incluso cuando sabe que lo requiere para prevenir o tratar un padecimiento, la persona sufre al pensar que tiene que inyectarse.
Algunas de las causas de esta fobia específica son:
- Experiencias traumáticas previas - si anteriormente hubo dolor o heridas incluso durante la infancia, esto puede mantenerse durante los años.
- Aprendizaje - si se convive con alguien que presenta esta fobia, como pueden ser padres o abuelos, también ese miedo puede heredarse.
- Sensibilidad al dolor o predisposición biológica - las personas con alta sensibilidad al dolor o altas reacciones a cuestiones de estrés, generalmente son mucho más propensas a generar esta fobia.
- Personalidad - las personas que son muy ansiosas o se preocupan altamente por su salud son propensas a generar esta fobia debido a la angustia que les genera tan solo saber que tienen que inyectarse.
- Asociación con otros miedos - muchas veces las personas asocian las vacunas con sangre, dolor o incluso a los médicos, lo que los hace tener esta angustia de que si están enfermos tengan que vacunarse.
¿Qué es lo que debe hacerse para tratar esta fobia?
Lo que más altamente se recomienda es la terapia, ya que se presentan los miedos y, a través de la consulta, se trabaja de manera que se comprenda el motivo y se disminuya o calme esa angustia constante para que la persona comprenda que no es una situación de riesgo, sino que es con fines de mayor cuidado hacia su salud.
En pequeños, para evitar estos miedos, lo que se recomienda es que como padre, abuelo, tío, etc., ponerse como ejemplo de valentía y cantarle, contarle un chiste u ofrecerle la mano en el momento de la inyección para mantenerlo activo pero sin miedo. Además de explicarle los beneficios y porque el vacunarse es tan importante para su propio bien.
Referencias:
Recuerde no automedicarse y consultar a su médico